disculpen que no salga a recibirlos, presiento que tanto a mí como a mis ventanas, este cruel día nos gangrenará los cristales…hemos de marchar mientras el tango de Discépolo nos dibuja en la sonrisa un antiguo credo, aquel que reza que el mundo fue y será una porquería…
lunes, 11 de mayo de 2009
disculpen que no salga a recibirlos, presiento que tanto a mí como a mis ventanas, este cruel día nos gangrenará los cristales…hemos de marchar mientras el tango de Discépolo nos dibuja en la sonrisa un antiguo credo, aquel que reza que el mundo fue y será una porquería…
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Loco, un día de estos quiero darte la mano...para ver si la mía se contagia...escribis muy bien y dibujas mejor...
ResponderEliminarsaludos...